DestacadaHidrocarburos

Una planta de biodiesel que costó 47 millones de dólares producirá 1.500 barriles diarios

Suplirá el 4% del mercado nacional. En mayo de 2018, Bolivia comenzó a producir biocombustibles en base a la fermentación de azúcares a partir de la caña procesada por los ingenios azucareros de Santa Cruz, obteniendo el etanol.

(#RadarEnergético).- Un año y medio después de haber iniciado obras, el gobierno inauguró hoy en Santa Cruz una planta de biodiesel donde procesarán 1.500 barriles diarios en base a aceites vegetales y aceites reciclados.

En el inicio de obras, las autoridades informaron que la misma tiene un costaría 40 millones de dólares, sin embargo, para la inauguración, se anunció que la misma costó 47 millones de dólares.

La Planta Biodiésel-1, situada en predios de la Refinería Guillermo Elder Bell en Santa Cruz de la Sierra, es parte de una serie de tres que construirán en los próximos meses y está conformada por la Unidad de Pre-tratamiento de materia prima y la Unidad de Producción de Biodiésel que consta de más de 131 equipos, entre los cuales se destacan un nano reactor de pre-tratamiento y tres reactores especiales, diseñados y fabricados por la empresa Desmet Ballestra con una experiencia de más de 120 plantas de biodiesel, ha informado YPFB en una nota en 2022.

La producción de la planta, de 1.500 barriles diarios, significa el 4% de la demanda diaria. Bolivia importa el 70% de los 35.000 barriles que consume cada día. Cuando estén instaladas las tres plantas se estima que producirán 12.500 barriles diarios.

«Obtendremos un combustible más amigable con el medioambiente», dijo el presidente de YPFB, Armin Dorgathen.

«Muchos países nos han antecedido por muchos años en esta idea de producir combustibles a partir del sector agrícola», dijo el presidente de Bolivia, Luis Arce.

En mayo de 2018, Bolivia ingresó a producir biocombustibles en base a la fermentación de azúcares a partir de la caña procesada por los ingenios azucareros de Santa Cruz.

El alcohol deshidratado obtenido, es utilizado para mezclar, en hasta un 12%, la gasolina fósil y obtener el etanol, un subproducto con mayor octanaje, el mismo que se comercializa como una gasolina en algunas estaciones de servicio.